Mural Círculos de infancia
C/ Padre Francisco Rodríguez Gallego
La imagen nos transporta a un tiempo en el que los niños llenaban las calles del pueblo jugando a juegos como las canicas, juego que combinaba habilidad y compañerismo. En las frescas calles empedradas, se reunían alrededor de pequeños círculos trazados en el suelo, mientras las risas y la emoción formaban parte del día a día. Este recuerdo evoca la sencillez de una infancia vivida al aire libre, donde las tradiciones y los juegos compartidos fortalecían los lazos entre amigos y vecinos.
Mural Tejiendo tradiciones
C/ Padre Francisco Rodríguez Gallego
En tiempos pasados, el trabajo con enea y esparto era una actividad fundamental en la vida de muchas personas del municipio. Con estas fibras naturales, recolectadas y tratadas a mano, elaboraban productos esenciales como cestas, alfombras, sillas y utensilios de uso cotidiano. Este oficio, que requería habilidad y paciencia, no solo era una fuente de sustento, sino también una tradición transmitida de generación en generación. El trabajo artesanal con enea y esparto refleja la conexión con la naturaleza y la creatividad de quienes vivieron en armonía con su entorno.
Mural Mujeres cosiendo
C/ Padre Francisco Rodríguez Gallego
En épocas pasadas, las mujeres solían reunirse en las calles para coser juntas, aprovechando la luz del día y creando un espacio de convivencia y apoyo mutuo. Entre hilos y agujas, en las tardes de verano, cuando refrescaba, compartían charlas, risas y vivencias, fortaleciendo los lazos comunitarios. Estas reuniones manifiestan la importancia del trabajo colaborativo y el compañerismo en la vida cotidiana, mientras las calles del pueblo se llenaban de vida y de momentos que tejían no solo prendas, sino también historias y recuerdos compartidos.
Mural Biodiversidad
C/ Iglesia
La rica biodiversidad de Cartajima se puede ver reflejada aquí con la presencia de plantas típicas de la región, que florecen en los campos y montes locales. Las flores autóctonas, no solo embellecen el paisaje sino que también atraen a una gran variedad de insectos mediterráneos, como abejas y mariposas, esenciales para la polinización. Tales como las mariposas que vemos representadas en esta fachada: Papilio Machaon, Iphiclides feisthamelii, Colotis Evagore o Pieris Brassicae. Fauna y flora están interconectadas, creando un ecosistema vibrante y equilibrado que caracteriza la riqueza natural del entorno de Cartajima.
Mural La Primavera
C/ Iglesia
La primavera es una estación mágica en el Valle del Genal. La floración y el olor a campo fresco ofrecen una panorámica inigualable. Rosas silvestres, margaritas, amapolas o lirios, entre otras, dibujan un paisaje de contrastes que merecen la pena ser visitados. A ello, se le une la multitud de aplicaciones y bondades curativas con orígenes ancestrales.