Mural Cata de Mosto
C/ Padre Francisco Rodríguez Gallego
La cata de mosto en nuestro municipio es una tradición que celebra la riqueza vinícola que poseemos. Cada otoño, los vecinos elaboran este vino joven de manera artesanal, manteniendo técnicas transmitidas de generación en generación. Durante la cata, se reúnen familias y visitantes para degustar el mosto, acompañado de productos locales y un ambiente festivo. Este evento no solo resalta el valor de nuestras viñas, recuperadas tras la filoxera, sino también la unión y alegría de compartir nuestras tradiciones en pleno Valle del Genal.
Mural Virgen del Rosario
C/ Padre Francisco Rodríguez Gallego
Cada 15 de agosto, Cartajima celebra con devoción la procesión de la Virgen del Rosario, patrona del municipio. Este día, vecinos y visitantes se unen para acompañar la imagen por las calles del pueblo, adornadas con un ambiente festivo lleno de flores y luces. Esta procesión, profundamente arraigada en la identidad cartajimeña, refleja la fe y la unión de la comunidad en una de sus celebraciones más emotivas.
Mural La Alacena
C/ Nueva
En el pasado, en nuestro pueblo existía una alacena similar a ésta, donde los vecinos acudían a comprar sus alimentos básicos y productos locales. Entre sus estantes se podían encontrar chacinas artesanas elaboradas siguiendo recetas de generaciones, castañas recolectadas en los bosques cercanos, licores caseros, leche fresca y otros alimentos típicos. Este rincón no solo invita a disfrutar de los productos autóctonos, sino que también conecta con la esencia de un estilo de vida sencillo y auténtico, donde cada producto cuenta una historia ligada al territorio y a sus gentes.
Mural Puerta abierta
C/ Iglesia
La puerta abierta, símbolo de la hospitalidad y la confianza que caracterizaba la vida de antaño en nuestro municipio, cuando las puertas de las casas permanecían abiertas, reflejando la cercanía entre vecinos. Rodeada de flores, evoca la belleza y el cuidado de los patios andaluces, con sus colores vibrantes y aromas frescos. Las construcciones tradicionales de casas blancas, con sus fachadas encaladas y detalles de herencia árabe, completan esta escena que nos transporta a un pasado lleno de vida sencilla, armonía y convivencia.
Mural Juegos populares
Pasadizo entre C/Ronda y C/Iglesia
En tiempos pasados, las calles del pueblo eran el escenario principal de los juegos infantiles, como la rayuela, juego tradicional dibujado con tiza sobre el suelo que simboliza la inocencia y la alegría de la infancia, donde los niños pasaban las tardes entre risas. Esto nos hace recordar un tiempo en el que las calles fueron espacios vivos, seguros y llenos de momentos que quedarán en nuestra memoria para siempre.
Hoy en día, las calles de los pueblos son mucho más que caminos de piedra y adoquines; son rincones de risas, de sueños compartidos y de juegos sin prisa. Allí, donde el tiempo parece detenerse, los niños corren libres, inventan mundos imaginarios y descubren la magia de la amistad en cada esquina.
En cada rayo de sol que ilumina sus pasos y en cada brisa que acaricia sus rostros, la infancia se vive sin barreras, como un susurro de libertad que convierte cada calle en un escenario de aventuras inolvidables.
Porque jugar en la calle no es solo un pasatiempo, es una forma de sentir, de crecer y de atesorar recuerdos que duraran para siempre.