Citas que no te puedes perder
Las fiestas y tradiciones del municipio reflejan un legado comunitario arraigado: cada celebración, desde la Semana Santa hasta la Feria de Agosto o la Fiesta del Mosto, es una muestra viva de identidad y unión vecinal. Espacios de encuentro para habitantes y visitantes que descubren en estas experiencias la auténtica esencia de un pueblo con historia y corazón.
Semana Santa
Domingo de Ramos
La Semana Santa de Cartajima comienza con la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario. Al terminar, los vecinos recorren las calles del pueblo llevando ramas de olivo, en un sencillo pero emotivo acto que marca el inicio de las celebraciones.
Miércoles Santo
Por la tarde, el protagonismo es de los más pequeños. Los niños participan en un desfile procesional donde portan un pequeño trono con la Cruz del Amor y una imagen reducida de Nuestro Padre Jesús. Las niñas visten mantillas y algunos niños acompañan tocando tambores y trompetas.
Jueves Santo
En la tarde del jueves tiene lugar la primera procesión oficial. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, con las manos atadas, recorre las calles del pueblo acompañado por la Virgen de los Dolores, en un ambiente solemne.
Viernes Santo
Durante la madrugada, ambas imágenes vuelven a salir en procesión. En esta ocasión, Nuestro Padre Jesús porta la cruz, en una representación del Vía Crucis.
Por la tarde se celebra uno de los momentos más destacados: la procesión del Calvario de Cristo. Las imágenes abandonan el casco urbano para recorrer los caminos rurales cercanos, recreando simbólicamente el ascenso al Calvario.
A medianoche, las mujeres del pueblo protagonizan la procesión de la Soledad, portando el trono de la Virgen en un desfile cargado de emoción y recogimiento.
Sábado Santo
Durante el día, los vecinos recolectan ramas del campo para decorar el pueblo y preparar el tradicional Huerto. En la madrugada, mientras un grupo de hombres tala un chopo, otros vecinos trabajan en la instalación del Huerto. Alrededor de las cinco de la madrugada el árbol se coloca en pie en el centro del pueblo.
Domingo de Resurrección
En la madrugada del domingo se celebra el tradicional “Robo del Niño Jesús”, trasladando la imagen desde la iglesia hasta el Huerto en un ambiente alegre y festivo.
A mediodía tienen lugar las Cortesías, una fiesta declarada de Singularidad Turística Provincial, en la que el Niño Jesús y la Virgen del Rosario se encuentran en la calle Ancha, mientras el pueblo asiste a este momento lleno de simbolismo.
Tras el encuentro, se coloca en el chopo una figura representando a Judas, que suele aludir a un personaje de actualidad. Esta figura es quemada antes de continuar con la procesión. La jornada finaliza con la celebración de misa y una animada verbena popular, poniendo fin a la Semana Santa cartajimeña.
Romería del Niño Jesús
Cada primavera, la romería del Niño Jesús reúne a los vecinos de Cartajima para compartir un día de campo cargado de tradición y convivencia. LAl mediodía, la imagen del Niño Jesús es trasladada desde la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario hasta el Mirador El Quince, donde los asistentes realizan sus ofrendas bajo la sombra de un gran castaño. Desde ese momento, el mirador se convierte en punto de encuentro para familias y amigos, que disfrutan juntos de comidas al aire libre, juegos y un animado ambiente festivo.
A la caída del sol, la imagen es devuelta en procesión al pueblo, cerrando una jornada marcada por la participación y el compañerismo.
Esta celebración, cuyos orígenes se remontan al año 2000, se interrumpió durante unos años pero fue recuperada en 2009 gracias al impulso de la Hermandad del Niño Jesús y el Ayuntamiento de Cartajima. Aunque en sus primeras ediciones se celebró en la conocida “era de Romero”, actualmente se desarrolla en el Mirador El Quince, un enclave natural con espectaculares vistas del entorno.
Fiestas Patronales y Semana Cultural
Cada agosto, Cartajima se llena de vida con la celebración de su Semana Cultural y las Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Rosario. Durante varias semanas, el pueblo ofrece un completo programa de actividades pensadas para todas las edades: juegos infantiles, concursos, deporte, exposiciones, música en directo, pasacalles, almuerzos colectivos y verbenas que se alargan hasta la madrugada.
El día grande llega el 15 de agosto, cuando la imagen de la patrona recorre las calles en una emotiva procesión tras la misa vespertina, acompañada por vecinos, visitantes y banda de música.
Estas fiestas destacan por su ambiente acogedor y participativo, atrayendo cada año a numerosas personas que disfrutan de unos días intensos de convivencia y tradición.
Verbena Virgen del Rosario
Las fiestas en honor a la Virgen del Rosario comienzan con una emotiva misa y la tradicional procesión por las calles del pueblo, acompañada por la banda de música y vecinos. Al finalizar, la verbena popular ofrece aperitivos y música en directo en un ambiente festivo.
Esta celebración, recuperada en 2007 tras décadas sin celebrarse, mantiene viva una tradición perdida en los años 60, cuando muchos vecinos emigraron. Para favorecer la asistencia, las fiestas principales se trasladaron a agosto, coincidiendo con el regreso de los cartajimeños en vacaciones.
El otoño, con los castaños tiñendo de colores el paisaje, es la época perfecta para descubrir Cartajima y su espectacular entorno natural.
Día de Todos los Santos
En esta festividad es tradicional que los vecinos de Cartajima se reúnan para realizar un tostón de castañas que acompañan con licores elaborados de forma artesanal.
Fiesta del Mosto
La fiesta de la cata del mosto de Cartajima, es un concurso para buscar el mejor mosto entre los viticultores del municpio que compiten cual es el mejor mosto de la teeporada. Se celebra el último sábado de noviembre. Este certamen se celebra desde el año 2006.
Gracias a su excelente organización, se ha convertido en un evento clave que atrae a visitantes para disfrutar del pueblo, su gastronomía y sus vinos. Más de quince vecinos presentan sus caldos para competir, y un jurado evalúa claridad, aroma y sabor para elegir al mejor mosto.
La fiesta comienza al mediodía con la degustación de los vinos, acompañada de platos tradicionales y productos artesanales en los stands. Después del almuerzo, la música en vivo anima la celebración hasta la noche.
Nacida de una reunión informal, esta cita ha ganado gran reconocimiento y es ideal para disfrutar de la tradición y el buen ambiente, siempre con consumo responsable.