Mural Fuente
C/ Bandolero Andrés García
En el mural pintado en el pueblo, la fuente de piedra ocupa el lugar central como homenaje a este tipo de construcciones que abundan y definen la vida diaria. Su imagen no solo embellece el espacio público, sino que recuerda a vecinos y visitantes que, durante generaciones, estas fuentes fueron puntos de encuentro, abastecimiento y convivencia.
Mural El Beso
C/ Ayón cruce C/ Fragua
Los Rincones del Beso de Cartajima son pequeños espacios del pueblo decorados con murales que celebran el afecto, la intimidad y la belleza de compartir momentos sencillos. Cada rincón combina arte y entorno, invitando a detenerse y vivir una experiencia romántica entre calles estrechas y casas blancas. Pensados para visitantes y vecinos, se han convertido en lugares emblemáticos para fotos, paseos y encuentros, aportando calidez y encanto al casco urbano mientras realzan la esencia acogedora y emocional de Cartajima.
Mural La Cabina
Plaza del Pintor Miguel Martín
El mural sobre la cabina telefónica en Cartajima plasma la identidad rural del pueblo: se enmarca dentro de una serie de pinturas callejeras que homenajean sus costumbres, tradiciones, naturaleza y vida cotidiana.
Más allá de decorar un objeto cotidiano, convierte la cabina en un símbolo de memoria colectiva —un rincón donde pasado y presente conviven en color— invitando a vecinos y visitantes a recorrer las calles y redescubrir la esencia de Cartajima.
Mural El Río
C/ Zepaire
El río no sólo era un espacio donde las mujeres iban a tender la ropa, sino también era un lugar de encuentro y convivencia, donde se compartían charlas y momentos rodeados de naturaleza. Las largas caminatas cargando ropa simbolizan el esfuerzo y dedicación de las mujeres, quienes hicieron del río un punto esencial en la vida cotidiana de la comunidad, lleno de historias y tradición.