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LA HERMANDAD DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO DE CARTAJIMA Y SU SINGULAR TRADICIÓN DE ACOMPAÑAR A LOS DIFUNTOS

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LA HERMANDAD DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO DE CARTAJIMA Y SU SINGULAR TRADICIÓN DE ACOMPAÑAR A LOS DIFUNTOS

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Cartajima ha logrado mantener a lo largo de sus siglos de historia la singular tradición de acompañar a sus hermanos difuntos el día de su funeral, así como de sufragar los servicios eclesiásticos derivados del oficio de la misa.
Según ha explicado el Hermano Mayor Jesús Naranjo, se tiene conocimiento de que la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Cartajima fue fundada durante la segunda mitad del siglo XVII, aunque todos los documentos que así lo constataban fueron destruidos junto a las imágenes religiosas durante la Guerra Civil. En la actualidad esta asociación de fieles está compuesta por 118 hermanos, cifra que se ha ido manteniendo en las últimas décadas.
Jesús Naranjo ha comentado que la principal peculiaridad de la hermandad es que fue creada con unos marcados fines solidarios dirigidos a sufragar los gastos de los entierros de sus hermanos. Además, desde hace siglos y hasta hoy en día se ha conservado la tradición de que, cada vez que una persona perteneciente a la hermandad muere, todos los hermanos se reúnen en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Cartajima, desde donde parten hacia el domicilio del fallecido. Después, portando cirios y caminando tras el estandarte de la hermandad, de manera similar a una procesión, todos los hermanos acompañan al fallecido hasta la iglesia, donde el sacerdote oficia la misa de difuntos. Por último y al igual que en el camino hasta la iglesia, los integrantes de la hermandad preceden al difunto en su camino hasta el cementerio de la localidad.
El hermano mayor ha apuntado que, en el pasado, cada miembro de la hermandad aportaba una pequeña cuota cada vez que un compañero fallecía pero en la actualidad se ha optado por fijar una cuota anual gracias a la que, además de seguir llevando a cabo su singular tradición explicada anteriormente, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Cartajima ha colaborado en la reconstrucción y adecentamiento de la iglesia del municipio y en la puesta en marcha de diferentes causas sociales.
Para finalizar, y teniendo en cuenta la proximidad de la Semana Santa, Naranjo ha querido animar a vecinos y visitantes a participar en las diferentes procesiones que se celebran en Cartajima, donde la Semana Santa se suele vivir con fervor y se caracteriza por la belleza del recorrido de los desfiles procesionales por las intrincadas calles del municipio.